"Yo no quiero sacar conclusiones, pero deduzco que todo esto fue algo que le dolió a mi hija, la reprimenda esta, dado que su madre era su referente y le dolió mucho su actitud. La madre, en vez de asistirla a su hija como correspondía, se dirige hacia mi y me dice que me amaba y que había hecho un acto de amor". El hombre de 42 años que fue detenido el jueves por haber sido presunto instigador del suicidio de su hija, fue llevado ayer a Tribunales, imputado del delito de homicidio preterintencional y al momento de declarar decidió responsabilizar de lo sucedido a su esposa.
El caso se inició el 12 de julio, en horas de la tarde. Ese día la joven (su nombre se reserva por razones legales) se descerrajó un disparo en la cabeza mientras estaba en la casa de su abuela. Según la madre de la víctima, la muchacha de 17 años había mantenido una fuerte discusión con su padre luego de que él, según la denuncia, la sacara de los pelos y la humillara delante de sus amigos mientras estaba en un after en una casa ubicada en calle Santa Fe al 4.000. Obviamente, en un primer momento, ante la conmoción de lo sucedido, nadie indagó profundamente las razones de la tremenda determinación de la joven. Pero después, según se encargó de explicar el representante de la querella Carlos Caramuti, se conocieron testimonios de amigas de la menor, a las que ella les había afirmado que sufría abusos sexuales de parte de su padre. Cuando se enteró de esto, la madre radicó la denuncia ante el fiscal Guillermo Herrera, quien comenzó a recoger testimonios de las amigas de la joven. Muchas concordaron con lo dicho por la madre: la menor "odiaba" a su padre por las vejaciones que sufría.
Basándose en una jurisprudencia novedosa (la figura del garante, por haber incumplido sus deberes como padre), Caramuti le solicitó a Herrera que el acusado fuera detenido, y a su vez el juez Juan Francisco Pisa hizo lugar. Personal de la División Homicidios lo arrestó el jueves, y ayer lo llevaron a declarar, asesorado por su defensor, Juan Carlos Nacul.
El relato
El hombre aseguró que es inocente y que no entiende porqué se lo acusa. Según la declaración a la que accedió LA GACETA, el hombre afirmó que la jornada anterior al suicidio, su hija, en horas de la noche, le había comunicado que iría a una fiesta, y que regresaría a dormir con una amiga. "Cuando me despierto y veo que no está me asusto. Sí estaba su amiga, que me dice que mi hija seguía en la fiesta. Muy preocupado me voy con la amiga a esa casa y en principio niegan que ella estuviera allí, pero luego igual entro y la casa y encuentro a mi hija en una cama. Intento levantarle y ella se desvanece. Yo la quiero levantar y creo que en la desesperación, la tomé de los cabellos", afirmó el hombre. El imputado aseguró que tras esto varios jóvenes se le fueron encima y le dieron una paliza, pegándole incluso con sillas, que derivó en la intervención de la Policía. "Nunca humillé a mi hija", advirtió. Aseguró que tampoco la retó ni nada por el estilo. Tras esto la joven se fue a la casa de la abuela, en calle Salta al 100, donde pasadas las 18 se suicidó. Tras esto, el hombre recordó que su hija dejó escrita una frase de puño y letra: "perdón familia soy una mierda". "Como que la culpa se la pone ella, no le hecha la culpa a nadie, ella lo deja por escrito", aseveró ante Herrera.
"Yo niego totalmente lo relatado en la acusación. Nunca abusé ni toqué a mi hija, como dicen ellos, siempre he sido muy respetuoso de su privacidad. Yo para evitar todo esto no me separaba. A mi no me lavaban, no me cocinaban, no me atendían como persona, mi señora no me atendía como esposo, yo tenía que cocinarme, desde hace 10 años yo nunca recibí buen trato hacia mi persona. Se está afectando muy buen nombre", monologó el hombre. "No sé quien va a reparar la humillación que estoy viviendo. Lo mío fue solamente para cuidar a mi hija", aseguró el sospechoso.
El hombre permanece detenido en la sede de Homicidios, y así seguirá hasta tanto Herrera resuelva su situación procesal. El delito que se le imputa tienen penas de entre tres y seis años de prisión, por lo que es excarcelable.